Circuncisión

¿Qué es la circuncisión?

La circuncisión es un procedimiento quirúrgico para extirpar el prepucio del pene. Se usa para tratar la fimosis, una afección en la que el prepucio no se puede retraer hacia atrás sobre la cabeza del pene (glande).

También se puede realizar la circuncisión en pacientes con infecciones o inflamación frecuentes del glande llamadas balanitis o balanopostitis.
La circuncisión puede ser necesaria si el prepucio causa problemas para orinar.

Se debe tener precaución en algunos pacientes que tienen:

  • Problemas activos con trastorno hemorrágico.
  • Prepucio o glande que está activamente infectado.
  • Defectos de nacimiento del pene.
  • Un pene que no es visible o está dentro de la piel.

¿Cómo se realiza la circuncisión?

Para quitar el prepucio, el cirujano lo sujeta con una pinza y corta la piel del pene. La piel debajo del glande se sutura a la piel del cuerpo del pene para que cicatricen. La herida se cubre con una gasa.

La circuncisión no es un procedimiento muy doloroso. La anestesia quita el dolor durante la cirugía. La micción no causa dolor después de la cirugía porque no se toca la uretra (el conducto que pasa la orina desde la vejiga).

Recuperación

La recuperación de la circuncisión suele ser rápida:

Niños pequeños, 1-2 días.

Niños mayores y adultos, 3-4 días.

Muy pocos pacientes tienen problemas o efectos secundarios después de la circuncisión. El sangrado leve o la secreción 2-3 días después de la cirugía se detendrá por sí solo.

Los moretones o la hinchazón de la piel del pene pueden durar algunas semanas, y se pueden tratar con compresas frías y analgésicos.

Los problemas más graves, como daños o hemorragias graves, son muy raros.

Comuníquese con su médico después de la cirugía si presenta cualquiera de los siguientes:

  • Tiene pus saliendo de la herida.
  • Tiene el pene enrojecido, doloroso o hinchado.
  • Tiene sangrado que no se detiene.
  • Orina muy poco o nada.
  • Tiene fiebre.
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